lunes, 29 de octubre de 2007

Soda Stereo en Guayaquil

El día sábado 27 de octubre se realizó uno de los conciertos más grandes de todos los tiempos en Guayaquil: Soda Stereo volvía, después de 10 años. Me permito copiar la reseña de este conciertazo del sitio sodafans.com, pues lamentablemente (y lo lamentaré toda mi vida) no asistí...

"Anoche asistí al mejor concierto que he visto en mi vida, el espectáculo es indescriptible, la emoción que se siente al ver tocar a Soda no se puede comparar con nada en la vida...

Definitivamente fue una gran presentación, llena de mística y magia musical.. Gus, Zeta y Charly estuvieron a la altura, mejor de lo que esperaba... Fue realmente impresionante ver en el estadio a más de 50.000 personas corear, emocionarse, aplaudir las dos horas y media del concierto con una energía única.. Habían llegado de Quito, Cuenca y otras ciudades, a tal punto que los vuelos aéreos y los buses interprovinciales este fin de semana estuvieron saturados, y algunas aerolíneas abrieron más vuelos debido al concierto de Soda, algo que nunca había ocurrido en Ecuador...



1 - Juegos de seducción
2 - Tele-k
3 - Imágene retro
4 - Hombre al agua
5 - En la ciudad de la furia
6 - Picnic en el 4to B
7 - Zoom
8 - Cuando pase el temblor
9 - Final caja negra
10 - Tratame suavemente
11 - El rito
12 - Sobredosis de TV
13 - Danza rota
14 - Persiana americana
15 - Fue
16 - En remolinos
17 - Primavera cero
18 - No existes
19 - Sueles dejarme solo
20 - (En) el septimo día
21 - Un millón de años luz
22 - De música ligera
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23 - Disco eterno
24 - Cae el sol
25 - Prófugos
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26 - Zona de promesas
27 - Nada personal

El show del trío Soda Stereo convenció a más de 30 000 fans, en el estadio Alberto Spencer de Guayaquil. Los problemas técnicos no opacaron la calidad musical.
A las 21:30, las primeras notas de Juegos de seducción arrancaron el primer grito colectivo. Cerati respondió “¡Guayaquil carajo!” y el público inició el tema “¡1, 2, 3, 4!”... Las cuatro pantallas para mostrar el show en las localidades de tribuna, cancha, preferencia y general no cumplieron su labor sino hasta pasadas las 22: 00.

Aun así, Soda tenía la solución en el primer tema de la velada: “La imaginación esta noche todo lo puede. Te llevaré hasta el extremo, te llevaré, abrázame, este es el juego de seducción”. Un juego al que los 30 000 fans que llegaron al estadio Alberto Spencer se entregaron desde el principio.

El problema que retrasó el inicio del show fue ocasionado, según Diego Jara, de Team Producciones, porque uno de los 18 generadores para el show se averió mientras el grupo guayaquileño Lemon Pie cantaba su segundo tema, ‘I have don’t stop’. El daño obligó a resetear las computadoras y el proceso tardó, debido a lo pesado del software usado para el show.

Sin embargo, Soda Stereo se defiende solo con su música. El espectáculo brilló pese al inconveniente. Sobre todo con la actitud del grupo que, aunque lamentó el que no se haya podido arrancar el show con la proyección en pantallas, fue bastante distendida y de comunicación constante con el público. Esta fue la marca del show también para dos ‘sodamaníacos’ convencidos.

El actor Fernando Villarroel y su amigo Juan Carlos Macio vieron los tres recitales de Soda Stereo en Buenos Aires, donde se inició la gira. Para Villarroel, Soda Stereo “es el mejor grupo que ha existido en Latinoamérica” y lamentó el problema técnico porque considera que el 70% del público no pudo apreciar el show en su total magnitud. A su parecer, aunque el problema se solucionó, la resolución no ayudó para que el show alcanzara visualmente la fuerza de los tres que vio en Buenos Aires.

Sin embargo, ambos coinciden en que vieron a un Cerati mucho más suelto. “El ‘feelling’ de ellos tres (Gustavo Cerati, Charly Alberti y Zeta Bosio) estuvo más arriba”, afirma Macio, quizá porque la presión del primer show juntos luego de 10 años de ausencia había desaparecido.

Totalmente cómodo, el trío tocó por dos horas y media por una simple razón: “Nos quedamos acá porque está buena la noche y aparte después nos vamos de joda, ¿qué otra cosa puedo hacer?”.

Telequinesis, Telarañas, Pic nic en el cuarto B, Caja negra, Trátame suavemente, Persiana americana, En el séptimo día, Disco eterno, De música ligera, Un millón de años luz, un mix de Zoom y Cuando pase el temblor con toque reggaetonero fueron solo parte de la noche. También estuvo El rito, una recuperación para el repertorio de la gira. Guayaquil vio el reestreno mundial del tema .

Los acompañaron Tweety González (considerado el cuarto Soda), Leandro Fresco y Leo García. Pero las sorpresas de un escenario impactante y de un amplio repertorio se completaron con la actuación del ex tecladista de la banda (“¡Qué buen reencuentro!”, dijo Cerati). Daniel Sais vive en Guayaquil y fue vitoreado por el público al acompañar el tema Prófugos.



Soda cantó, se entregó y convenció. Primavera cero y Fue sobresalieron en la magistral escenografía de Martin Phillips. El público, con una mayoría de guayaquileños, cuencanos y quiteños, salió cansado, pero contento, con dos perlas más para en cierre ideal: Zona de promesas y Nada personal.

La cancha fue colchón de siesta

A varios guayaquileños, la realidad se les dio la vuelta. “Como si nosotros hubiéramos ido”, decían, rodeados por cuencanos y quiteños. Las filas para oír a Soda Stereo a las 20:30 empezaron antes del mediodía en las afueras del Alberto Spencer. A las15:00 abrieron las puertas con control policial.

Ya en la cancha, los tempraneros disfrutaron la siesta en colchón de césped; los cuerpos, desparramados, protegían un territorio precioso. Un piquete se pintó el logo de ‘Me verás volver’, con esfero, en la espalada. Un fan pedía en su camiseta: “Despiértame cuando pase el reggaetón”.

El mal humor casi revienta a 40 minutos de la hora anunciada, cuando volaban objetos a la torre de controles. Pero a las 21:30 empezó otra historia. Buen sonido y un gran espectáculo visual, pese a la mala calidad de las pantallas, bastaron. El césped era una pista para saltar, bailar y cantar.

Los vendedores hacían su agosto con botellas de agua a USD 1 (afuera eran a USD 0,25). Un grupo quiteño rogaba cerveza: las ‘bielas’, pocas y caras, aparecieron, como la generosidad de los que colaron alguna caminera.

Tres largas horas después la gente salía. Nada personal, pero ser un hombre al agua en esa noche de música ligera los llevó a un millón de años luz de casa...

1 comentario:

  1. Qué bueno que alguien haya hecho la crónica del concierto en Guayaquil! Lo vi en Buenos Aires también, era la única forma y NO IBA A PERDERME ESTE CONCIERTO POR NADA DEL MUNDO. En realidad el trabajo visual fue alucinante, qué pena que haya sucedido aquel problema técnico, pero qué bueno también que haya podido superarse.
    Lo que sí es triste es el comportamiento de lanzar cosas por la demora de un concierto. En Buenos Aires estuvo marcado para iniciar a las 19.00 y comenzó a las 21.00, y no hubo teloneros. Nadie lanzó nada. Intentaré adivinar de donde proviene esa conducta "radical", que nadie merece, menos SODA STEREO! Qué verguenza!
    "Despiértame cuando pase el reggaeton" lo cantó Cerati en el primer concierto en B.aires, lo hizo en Guayaquil?
    Qué bacán que el concierto haya alterado así a la ciudad, mejor dicho, qué bacán que Guayaquil haya podido ver un espectáculo de este calibre. Que no pase el temblor!

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