martes, 11 de marzo de 2008

La gente no piensa, solo se emociona


¿Cuantas personas conoces que no sacan conclusiones adelantadas, no tienen prejuicios, no se exasperan con medias verdades, o sea, piensan y razonan sin emocionarse?

Creo que deben ser contadas con los dedos de la mano mocha de mi difunto tio Juan. La mayoría de los seres humanos no piensa, solo se emociona. Y emociones negativas primordialmente, odio, exasperación, prejuicio, malos pensamientos, imputación de malos motivos, etc. A la sola mención del nombre de la persona detestada saltan como tapa de radiador caliente de carro viejo. Las emociones se adelantan años luz a las reacciones del ser humano antes de los razonamientos. El corazón siempre le gana al cerebro.

Eso por una parte me es beneficioso. Emociono a mis clientes y puedo cerrar una venta al momento, porque si los dejo que lo piensen mucho jamás vendería nada. De esa manera se pueden vender bisuterías, publicidad, ropa cara, perfumes, autos para 5 personas para personas solitarias, casas lujosas, celulares caros, accesorios de última moda, y toda una gama de basura y estupideces sin sentido alguno ni fuente de felicidad duradera ni verdadera. Porque la gente no piensa, solo se emociona.

Pero por otra parte esto es fuente de los grandes problemas de la humanidad: Si la gente pensara y razonara no habría fronteras, ni racismo, ni pobreza extrema. Todos razonaran y sacaran conclusiones exactas sobre la situación de las otras personas. No habría odio ni prejuicio. No imputaríamos malos motivos a nadie.

Claro que si la gente lo pensara demasiado tampoco se enamoraría, esa emoción arrastra a mucha gente a idealizar al otro ser como una especie de semi-dios cuando solo es un ser humano lleno de imperfecciones. He escuchado mujeres hablar de sus enamorados parecidos a Bruce Willis y cuando uno los conoce en persona son más feos que Cachirulo. Si la gente realmente lo pensara bien nadie se casaría ni uniría, no habría nacimientos porque se razonaría que la carga es demasiado pesada y con pocas satisfacciones para sobrellevarla.

Los seres humanos somos complejísimos. No nos conocemos ni nosotros mismos. Gracias a Dios al madurar tiendo a pensar más y a emocionarme menos. Pero la verdad es que eso hace la vida bastante menos emocionante.

2 comentarios:

  1. Enfermo y anormal... pero muy cierto... nada como emocionarse para darse cuenta que uno es humano...

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  2. menos emocion = aburrimiento

    pero eso no quiere decir que un ser pensante prefiera 'siempre' la tranquilidad; como con el caso de las drogas sociales (tabaco y alcohol), los pensantes preferimos emocionarnos razonablemente, sin ayudas externas

    los pensantes no se van de tiendas con hambre, no compran lo que se ofrece al pie de la cajera en el supermercado, ni comen el doble de la comida o postre que les gusta, verdad?

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